Abril #26
Un texto sobre el panorama de las revistas argentinas de cine y otro sobre ¿Qué es el otoño? que se pasa hoy en el MdC. Una postdata de Carlos Echeverría y adelantos de la Semana de la Cinefilia.
Queridos lectores,
¿Cómo están? Esperemos que muy bien. Nosotros estamos trabajando para traer un poco de alegría. Queremos contarles muchas novedades que están sucediendo en y alrededor de La vida útil en las próximas semanas.
Hoy, domingo 12 de abril, los amigos de La llamada fatal organizan una función de ¿Qué es el otoño? de David José Kohon en el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken, a las 18 hs. La proyección acompaña a un episodio del podcast en el que nuestra Lucía Salas conversa sobre esta película poco vista y muy clarividente de Kohon, filmada en plena dictadura. Por esta ocasión, publicamos un texto del último número de la revista.
Por otro lado, el miércoles comienza el BAFICI, el festival de cine de Buenos Aires, y Lautaro García Candela tomó esta oportunidad para pensar en el estado de la crítica de cine en nuestro país, sobre todo la que viene de los jóvenes. El texto se pregunta no sólo cómo leemos el presente, sino también qué vamos a hacer con todo esto, cómo vamos a defendernos y a tender puentes desde la crítica hacia afuera. Lo leen acá.
Seguimos armando una nueva Semana Mundial de la Cinefilia, que será en el Cineclub Municipal Hugo del Carril del 6 al 13 de mayo, tratando cada vez más de ampliar una comunidad alrededor del cine argentino, latinoamericano y de todos rincones que sí son bellos de este mundo. Nos volvemos a juntar con el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken y la Filmoteca Buenos Aires para hacer dos pequeños ciclos: uno dedicado a nuestro Homero (Manzi) y otro a divas argentinas del cine clásico. Como ya es costumbre, abriremos y cerraremos con nuestro querido maestro de ceremonias, José Miccio, y las tardes estarán centradas en una pequeña retrospectiva de Allan Dwan. Tendremos un programa dedicado a cómo el cine latinoamericano piensa la historia, sobre todo esa que sucedió antes de la invención del cine, algo en lo que estamos pensando junto con Fernanda Alarcón y Victor Guimaraes.
Por último, habrá un ciclo de charlas que decidimos llamar Momentos estelares de la humanidad (cinefilia’s versión). En este ciclo los invitados van a contar un momento de la historia de la cinefilia que haya cambiado la forma en que vemos, circulamos y pensamos sobre cine. Vendrán Daniela Kozak, Milagros Porta, Álvaro Bretal, Paula Felix Didier, Maui Alena, Roger Koza, Victor Guimaraes, Martín Emilio Campos, Guillermo Franco, entre otros. Y también tendremos una charla de Fernando Martín Peña sobre Homero Manzi. Estamos muy contentos de estar trabajando con todos estos colegas fantásticos, y esperamos que hagan como ellos y vengan a visitarnos a Córdoba este mayo.
Un pequeño bonus track que tiene que ver con el newsletter de hace unas semanas: después de la proyección de Juan, como si nada hubiera sucedido y un texto sobre el 24 de marzo estuvimos hablando con Carlos Echeverría, que desde el sur nos envió algunos recuerdos y aclaraciones sobre el rodaje de la película que queremos compartir con ustedes. Pensando en la presencia de mujeres en Juan, nos contó que la persona que iba hacer sonido en las escenas de la película rodadas en Buenos Aires se dio de baja un día antes de empezar, al saber que las entrevistas incluían a militares de alto rango. Así que una compañera de estudios de Echeverría, Dorothee Schön, que estaba circunstancialmente en argentina en esos momentos decidió hacerse cargo del sonido, y fue fundamental para ese momento de la película. Schön es hoy guionista, y algunos años más tarde escribió el guión de Blauäugig, una película que cuenta la historia de los niños apropiados por los nazis en Checoslovaquia y los niños apropiados por la dictadura argentina. La película se rodó en el 89 y tuvo mucha circulación en los 90. En ese momento, cuenta Echeverría, había mucho miedo todavía a los militares. En el plan original de la película estaba prevista la participación de una ex compañera de Esteban Buch, sobre todo en las escenas en las que revisan archivos. La idea era que debatieran los materiales en la película. Pero un día ella pidió reunirse con Echeverría y le dijo que tenía mucho miedo, que prefería no participar de la película. Esto ocurría con mucha gente, incluso con personas que prestaban material, ya sea una foto. La otra colega de Esteban que aparece brevemente en la película también tenía mucho miedo de participar, pero aceptó estar brevemente en la película. Volver a pensar en estas cosas, nos dice Echeverría, lo volvió a trasladar a ese momento, en cómo se movían las cosas en ese entonces. Por último, nos contó que la participación de Osvaldo Bayer en la película tuvo que ver no con la escritura de un guión, sino con una ayuda de los textos finales de la película, cuando esta ya estaba terminada. Hablamos mucho durante la proyección del temple de Esteban Buch, Echeverría y equipo a la hora de filmar Juan, como si nada hubiera sucedido. El temple de enfrentarse a estos responsables en la desaparición y muerte no solo de Juan Herman, sino de muchos otros. Es difícil de imaginar cómo es, cómo fue, hacer una película así en un momento como ese, sobre todo en el momento en que se dictaron las leyes de punto final y obediencia debida. Son muchas las generaciones de cineastas que de una u otra manera arriesgaron su vida por hacer un cine que piense en serio su presente, algo que no queda para nada lejos.
Les deseamos un buen domingo, esperamos verlos hoy en el cine, o estas próximas semanas. Hasta pronto.

