Junio #28
Volvimos después de mucho tiempo. Unas palabras sobre Paula Félix-Didier, los estrenos cordobeses en el Malba, y una crítica sobre la última película de Jim Jarmusch.
Buenos días queridos lectores. Este es un newsletter que tiene dos partes. Por un lado, estamos muy preocupados por el rumor que circula alrededor de un posible despido de Paula Félix-Didier del Museo del Cine. Sabemos de todas las tensiones internas que existen entre esta institución y la actual Dirección de Museos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires: es imposible no tomar partido por Paula y todo su equipo. Lo que hacen en el Museo es ejemplar y ha conectado a varias generaciones de nuevos espectadores con la historia del cine argentino. Hacen la tarea de la Cinemateca que no tenemos, conservan y difunden. Hacen del Museo un punto de encuentro para la cinefilia, incluso poniendo recursos personales a la hora de, por ejemplo, armar un scanner de material fílmico (todo esto lo pueden leer en la entrevista que le hicimos a Paula y se puede leer acá).
Nos han dado dos años seguidos el evento cinéfilo del año en la ciudad de Buenos Aires, una forma de acercarse a la historia del cine completamente nueva, curiosa, llena de descubrimientos de todo tipo: MADO (Más allá del olvido), festival de cine recuperado, algo que siempre soñamos tener y siempre creímos imposible. Pueden leer sobre las primeras dos ediciones acá y acá. La lista de maravillas realizadas por el Museo del Cine bajo la dirección de Paula es en realidad infinita.
Una de las muestras del desdén y la tensión es el anuncio del festival de Thierry Fremaux en Buenos Aires, sin hacer mención a MADO. El Gobierno de la Ciudad, cholulo, bruto, prefiere delegar la programación y la organización de un evento de este tipo sólo por una cuestión de prestigio extranjero cuando el Festival del Museo había generado una red virtuosa de cinematecas latinoamericanas que traían sus descubrimientos y rarezas. Por todo esto es que nos mantenemos alertas frente a esta situación que en última instancia no nos sorprende: sabemos qué tipo de funcionarios están en el GCBA y quienes quieren hacerse del Museo.
Por otro lado, se estrenó la semana pasada la película de uno de nuestros editores, con la participación de muchos amigos. La noche está marchándose ya, dirigida por Ramiro Sonzini y Ezequiel Salinas, filmada en el Cineclub Municipal Hugo del Carril. La película sobrevuela muchas de nuestras inquietudes del presente y encarna un ethos compartido. Piensa la cinefilia como algo vivo, que conecta de maneras insólitas con la realidad y la vuelve un arma en el presente. Hablando de armas… otra película cordobesa también se proyecta en el MALBA: Para hacer una película sólo hace falta un arma, de Santiago Sein. Lucía Salas escribió un texto sobre la película comparándola con la otra película polémica que estuvo en el Bafici pasado. Se lee acá, y la película se puede ver en el Malba los viernes a las 19:30. De la película de Ramiro no escribimos por cuestiones de básico pudor, pero creemos que todas las personas que quieran que una posibilidad de vivir la vida junto al cine tienen que ir a verla. Se pasa en el Malba los sábados a las 20:15.
Hoy tenemos un solo texto y es de un compañero del Cineclub Municipal Hugo del Carril, Héctor Dástoli, joven crítico que escribe por primera vez en La vida útil. Héctor escribe sobre la nueva película de Jim Jarmusch, Padre Madre Hermana Hermano, que viene recolectando premios y alabanzas (ganó el premio principal en Venecia, comprada por MUBI). Es quizás la película más aburguesada de su carrera, quizás por eso las buenas impresiones no caen tan bien de este lado del mundo. Lean acá.
También queremos recomendarles un texto de Maui Alena publicado en Calanda, 4992 formas de cinefilia, que parte de su presentación para la serie de charlas Momentos estelares de la humanidad que organizamos en la Semana Mundial de la Cinefilia. Se puede leer acá.
Eso es todo por hoy amigos. Seguimos los acontecimientos atentamente.


